ESPECIALIDAD

Glaucoma

GLAUCOMA

Patologías

Glaucoma

¿Qué es y por qué se produce?

El glaucoma es una enfermedad en la cual sucede la muerte de las neuronas del nervio óptico causándole un daño progresivo e irreversible que puede llevar a la ceguera.

El nervio óptico es una estructura fundamental para la visión, ya que es responsable de transmitir la información de las imágenes captadas por la retina desde el globo ocular hasta el cerebro.

El glaucoma es la principal causa de ceguera irreversible en el Uruguay. Afortunadamente, la ceguera por glaucoma es prevenible si se realiza un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno.

En los pacientes con glaucoma la presión ocular es demasiado alta y ésta es la razón de que suceda la lesión del nervio óptico. Existen grupos de riesgo especiales donde la prevalencia de glaucoma es mayor: personas con antecedentes familiares de glaucoma, edad avanzada, miopes o afrodescendientes.

Síntomas

Existen dos presentaciones características del glaucoma: el glaucoma crónico y el glaucoma agudo.

El glaucoma crónico es la presentación más común y se caracteriza por ser asintomático, lo que explica que la mitad de las personas que tienen glaucoma no saben que lo padecen.

El glaucoma crónico no da dolor, el ojo tiene un aspecto normal y recién en fases avanzadas el paciente comienza a sentir dificultad para ver en situación de bajos contrastes.

Con la progresión de la enfermedad el campo visual se va reduciendo progresivamente hasta que finalmente, en una fase terminal, el paciente sufre un deterioro severo de su calidad de vida y puede suceder la ceguera de no mediar tratamiento.

Una vez que el paciente está ciego no existen tratamientos que puedan devolverle la visión.

El glaucoma agudo, en cambio, se caracteriza por el ascenso rápido y severo de la presión ocular, manifestándose por la instauración brusca de dolor intenso que puede acompañarse de vómitos y cefalea, el ojo se pone rojo y la visión puede ser borrosa.

Es una urgencia oftalmológica que puede llevar en horas a la ceguera si no se baja la presión con tratamiento apropiado.

Diagnóstico de glaucoma

Como el glaucoma no da síntomas en general, el diagnóstico sucede durante un chequeo oftalmológico de rutina.

En este caso, el profesional puede detectar que la presión ocular está elevada, o puede observar que el nervio óptico es sospechoso de padecer glaucoma.

Frente a un caso de sospecha de glaucoma se pueden solicitar los siguientes estudios no invasivos para confirmarlo o descartarlo:

  • Paquimetría: mide el espesor corneal para descartar falsa hipertensión ocular en pacientes con córnea gruesa.
  • Campo visual: explora el área de visión que es capaz de percibir el paciente en el espacio mientras fija la mirada en un punto.
  • Tomografía OCT de nervio óptico: examina el nervio óptico con un láser y compara el nervio del paciente con personas normales para su edad y sexo.
  • Foto color del nervio óptico.
  • Curva de presión ocular: se mide la presión ocular varias veces en el mismo día para determinar si hay fluctuaciones.

Tratamiento

No existe cura para el glaucoma ni para restablecer la visión en un paciente que está ciego por glaucoma.

El objetivo del tratamiento es bajar la presión ocular para que el paciente conserve su visión.

Los posibles tratamientos para el glaucoma son:

  • Gotas hipotensoras.
  • Trabeculoplastia láser SLT.
  • Procedimientos láser sobre el cuerpo ciliar como micropulso o láser ciclodiodo continuo.
  • Cirugías MIGS.
  • Cirugía EPNP (esclerectomía profunda no penetrante).
  • Cirugía filtrante.
  • Colocación de válvulas.
Glaucoma congénito

¿Qué es?

El glaucoma engloba un grupo de patologías que provocan un daño progresivo en el nervio óptico, el encargado de transmitir las imágenes que llegan a la retina para que el cerebro las interprete.

A medida que avanza la enfermedad, este nervio va perdiendo sus fibras y, como resultado, va disminuyendo el campo visual del paciente, que puede llegar incluso a la ceguera si el paciente no se trata.

Aunque el riesgo de glaucoma aumenta con la edad, existen formas exclusivas de la infancia.

Es el caso del glaucoma congénito, que si bien es poco frecuente (afecta a 1 de cada 30.000 recién nacidos vivos), puede provocar una pérdida visual severa e irreversible en el niño que lo padece.

Síntomas

Dado que el glaucoma congénito aparece normalmente entre el nacimiento y los 3 años de edad, son los padres los que notan que al niño afectado le suele molestar la luz (fotofobia), le lloran los ojos (epífora) y acostumbra a tenerlos cerrados (blefarospasmo).

Estos son los síntomas típicos al inicio de la enfermedad pero, conforme va evolucionando, el aspecto de los ojos cambia como consecuencia del aumento de la presión intraocular.

Así pues, pueden parecer más opacos de lo normal, debido a la pérdida de transparencia de la córnea, y también más grandes, fruto de la distensión que se produce en los tejidos.

Tratamiento

El tratamiento del glaucoma congénito en su primera etapa puede frenar la progresión de la enfermedad, por lo que es muy importante diagnosticarlo tempranamente.

Este tipo de glaucoma suele tratarse con cirugía para solucionar el defecto del ángulo ocular que tienen los niños que lo sufren y, si se realiza a tiempo, la recuperación visual puede ser buena.

Normalmente, se inicia el tratamiento con diferentes colirios y medicamentos para intentar mantener la presión intraocular lo más controlada posible hasta realizar la cirugía.

Hipertensión ocular

¿Qué es?

La hipertensión ocular tiene lugar cuando la presión del interior del ojo supera el rango que se considera normal y se sitúa por encima de los 21 mm Hg.

El aumento de la presión intraocular, progresivo con la edad, aunque también puede deberse a otras patologías o causas, es el principal factor de riesgo para desarrollar glaucoma y, por eso, las personas con hipertensión ocular son más susceptibles de padecer la enfermedad.

Sin embargo, ambas cosas son distintas: se habla de hipertensión ocular cuando la presión intraocular está alta pero el nervio óptico no se encuentra dañado, mientras que en caso de tener glaucoma el nervio óptico ya está dañado —pudiéndose encontrar la presión intraocular normal o alta— y esto puede provocar que el paciente note pérdida de campo visual e, incluso, de visión central en casos avanzados de la patología.

Síntomas

El aumento de la presión intraocular pasa desapercibido para los pacientes y no se manifiesta con ningún síntoma, excepto cuando tiene lugar de forma repentina en un ataque de glaucoma agudo, que provoca un intenso dolor.

Por esta razón, la única forma de detectar la hipertensión ocular es a través de una exploración oftalmológica completa, en la que se mide el valor de la presión intraocular mediante una prueba conocida como tonometría.

Cuando la hipertensión ocular causa glaucoma, es decir, daña el nervio óptico, es habitual que en la mayoría de casos el fenómeno también pase desapercibido si no se lleva a cabo una revisión, ya que la disminución de la visión suele ser periférica al inicio de la enfermedad y no se hace evidente hasta fases muy avanzadas de la misma.

Tratamiento

El tratamiento de la hipertensión ocular, individualizado según cada caso, puede ser mediante fármacos (diferentes tipos y combinaciones de colirios), láser (trabeculoplastia) o varias técnicas quirúrgicas que buscan lograr una reducción eficaz de la presión intraocular con el menor impacto para el paciente.

GLAUCOMA

Tratamientos

Tratamiento láser para glaucoma: SLT (Trabeculoplastia Láser Selectiva)

¿Qué es?

La Trabeculoplastia Láser Selectiva (SLT) es un tratamiento eficaz y seguro para reducir la presión intraocular en pacientes con hipertensión ocular o glaucoma de ángulo abierto.

En los pacientes respondedores, reduce la presión intraocular en aproximadamente un 25-30 % con una sola sesión de tratamiento, lo que es comparable al efecto de una gota hipotensora.

La SLT se realiza mediante Q-switched Nd-Yag láser. Provoca una “termólisis selectiva”, gracias al efecto localizado del láser, que actúa sobre las células pigmentadas de la malla trabecular —sistema de filtración del humor acuoso, responsable de la regulación de la presión intraocular— sin afectar el tejido adyacente.

Es un procedimiento ambulatorio de aproximadamente 15-20 minutos de duración, en general indoloro, en el que el láser actúa sobre la malla trabecular provocando un efecto biológico.

Son candidatos a este tratamiento aquellos pacientes con hipertensión ocular o glaucoma que presenten ángulo abierto y requieran mejorar el control de la presión intraocular.

En algunos casos también es una alternativa a la aplicación de gotas, especialmente en aquellas personas que no toleran los colirios para glaucoma.

Dado que el mecanismo de acción es biológico, puede tardarse hasta 8 semanas en verse su efecto máximo. Puede repetirse y no contraindica la realización de un procedimiento quirúrgico ocular más adelante si fuese necesario.

Cirugía filtrante trabeculectomía

¿Qué es?

Consiste en la realización de una apertura de espesor total en la pared del globo ocular y la confección de un reservorio denominado ampolla de filtración.

De este modo, el líquido intraocular puede pasar a través de la apertura hasta el reservorio, lo que reduce la presión ocular.

Tratamientos quirúrgicos: colocación de dispositivos para glaucoma

¿Qué es?

Consiste en una cirugía para el glaucoma en la cual se coloca un dispositivo que tiene un tubo que se inserta en el interior del ojo, por el cual puede pasar líquido intraocular hasta un reservorio que está anclado en el espacio subconjuntival.

Goniotomía

¿Qué es?

Es una cirugía que se realiza en pacientes con glaucoma congénito y consiste en la realización de una incisión sobre el trabéculo, que es el sitio donde se filtra el humor acuoso, eliminando las malformaciones que se asocian a este tipo de glaucoma y que son responsables de la elevación de la presión ocular.

Colirios hipotensores oculares

¿Qué es?

Los hipotensores oculares son fármacos que reducen la presión intraocular, ya sea disminuyendo la producción de humor acuoso o mejorando su drenaje.

El paciente tiene que aplicarlos una o más veces al día. Constituyen la primera línea en el tratamiento del glaucoma.

Existen básicamente cuatro grupos de fármacos, los cuales pueden prescribirse de forma separada o mediante asociaciones.

La presentación sin conservantes mejora la tolerancia y disminuye el riesgo de alergia.

Iridoplastia

¿Qué es?

La iridoplastia es un procedimiento láser que se aplica en el iris en pacientes que tienen una forma característica del ángulo denominada iris plateau.

Iridotomía

¿Qué es?

La iridotomía es un procedimiento láser que consiste en una perforación del iris para facilitar vías alternativas de circulación del humor acuoso dentro del ojo, disminuyendo el riesgo de un ataque de glaucoma agudo en ojos predispuestos.

Tratamientos quirúrgicos: cirugía mínimamente invasiva para glaucoma (MIGS)

¿Qué es?

Las técnicas MIGS son procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos para el tratamiento del glaucoma, en general aplicables en casos leves de pacientes que desean disminuir la dependencia a las gotas.

Puede consistir en la colocación de pequeños implantes en el ángulo camerular, existiendo diferentes diseños.

Estos implantes permiten controlar la presión intraocular a través de tubos que van desde la cámara anterior del ojo hasta el espacio subconjuntival, como el implante Xen, o el espacio supracoroideo, o bien desde el trabéculo hasta el canal de Schlemm, por ejemplo, el implante iStent.

Otros procedimientos MIGS consisten en la remoción de tejido trabecular con dispositivos especialmente diseñados para ese fin.